Categoría: general
19 Noviembre 2005
Durante mucho tiempo se nos ha enseñado a llevar la cruz, cada uno deberiamos de sufrir con paciencia, imitando a Jesús.
No creo que Dios quiera vernos sufrir. Pienso que si es amor, desea nuestra felicidad. Lo que sucede es que transportamos nuestras categorias humanas a Dios y le añadimos inconscientmente nuestros defectos. De todas maneras se que el sufrimiento humano no es fácil de entender, y que mucha gente se pregunta por qué Dios lo permite. por eso dejo aqui lo que piensan diferentes religiones sobre este asunto
Hinduismo: Sufrimos para reparar el karma negativo de nuestros errores en nuestra encarnación anterior.
Brahmanismo: El sufrimiento, como el gozo, es ilusión causada por el velo de Maya.
Budismo: El sufrimiento es el resultado del “deseo sediento” que se modera con el desprendimiento.
Jainismo: El sufrimiento es el mejor medio para liberarnos del ciclo de reencarnaciones y alcanzar la liberación final.
Taoísmo: El gozo y el dolor son las dos caras de la misma moneda, y al poner la una ponemos inevitablemente la otra.
Confucianismo: El sufrimiento es la prueba del carácter y forma a la persona.
Animismo: El dolor y el gozo nos llegan con el ritmo y los ciclos de la naturaleza de la que formamos parte.
Islam: El sufrimiento nos viene por voluntad de Dios libre y omnipotente. A Dios no se le cuestiona.
Judaísmo: El sufrimiento es el castigo de Dios a su pueblo por sus infidelidades.
Cristianismo: El sufrimiento nos identifica con Jesús. “Completo en mi carne lo que falta a la Pasión de Cristo.” (San Pablo).
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24 Octubre 2005
Creo que va siendo hora que la jerarquía eclesiastica española tome cartas en la COPE y de un golpe de timón para que dicha emisora sea reflejo del sentir cristiano y no mera repitición de las consignas de un determinado partido politico y sea usada por determinados tertulianos que no se dedican a predicar precisamente el evangelio, sino más bien todo lo contrario.
Os dejo un comentario escrito por Luis del Olmo.
Cualquier ciudadano tiene el derecho de estar en desacuerdo con que la Universidad Autónoma de Madrid haya investido como doctor honoris causa al veterano político y ex secretario general del PCE Santiago Carrillo.
Unos pueden estar en desacuerdo porque consideren que en Carrillo no se dén los méritos necesarios que le hagan merecedor de esa alta distinción académica; otros pueden opinar que en la biografía de Santiago Carrillo hay historiadores que le atribuyen responsabilidad en la horrible matanza de Paracuellos del Jarama, mientras que otros historiadores mantienen que fue personalmente ajeno a aquella barbaridad; y, en fin, habrá quiénes digan que Carrillo hizo una gran contribución a la Transición española hacia la democracia y otros que mantengan que esa contribución fue poco relevante o innecesaria...
Son asuntos de opinión que merecen, cualquiera de ellos, todos los respetos. Lo que llama la atención, sin embargo, es que desde la cadena de emisoras de la que es titular la Conferencia Episcopal Española (es decir: los supuestos predicadores de la paz, el perdón y de la fraternidad entre los seres humanos) se aproveche ese doctorado honoris causa para desenterrar el hacha de la guerra civil, el tono cainita de las dos Españas, y la crónica truculenta de unos sucesos de hace setenta años, por lo que todos los españoles ya nos hemos perdonado y hemos decidido, ¿de común acuerdo?, pasar página.
Predicar, como predicó el vocero radiofónico de los obispos, Federico Jiménez Losantos, el pasado viernes, que --y son palabras textuales-- "ametrallar a niños de 14 años con sus padres, con sus abuelos... esas son las hazañas de Santiago Carrillo"... es tan fuera de lugar que no hace más que convertir a los señores obispos en sembradores del odio, en palmeros de unas peligrosas fantasías quizá nostálgicos para ellos, y, a fin de cuentas, en todo lo contrario de lo que es una labor de paz, de caridad y de tolerancia.
No sabemos si con éso la COPE gana oyentes o anunciantes... pero lo que pierden los obispos es dignidad.
Y, amigos, esta no es una defensa de Santiago Carrillo. Ni una defensa ni un ataque. Esta es la crónica objetiva, real, comprobada, grabada en los archivos de la palabra reciente... la crónica de que quienes con una mano ordenan "poner la otra mejilla", con la otra parecen hacer todo lo posible para resucitar la agresividad y el odio de aquellos años en que éllos, la Iglesia, paseaban a Franco bajo palio.
En la Conferencia Episcopal, propietaria de la COPE, ya no manda oficialmente Rouco, sino que está al frente el obispo Blázquez. Pero el discurso del pequeño talibán de sacristía sigue siendo, según me cuentan, el mismo. O , cada día que pasa, peor.
No nos extraña que algunos obispos digan en privado que sienten vergüenza.
Menos mal. Será que han leído el Evangelio.
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16 Octubre 2005
El drama humano que se vive en las fronteras de España con Marruecos presenta algunas de las historias más escalofriantes de los últimos tiempos. Por un lado están las personas que buscan un futuro mejor y se arriesgan, con mil penalidades, por alcanzar una meta que creen será su tierra prometida. No han elegido las circunstancias en las que han nacido, igual que nosotros, privilegiados, no hemos elegido las nuestras. Ellos, en su necesidad, se lanzan a la desesperada porque “no tienen nada que perder”.
Por otro lado está un país de origen o de paso para muchos de los inmigrantes, Marruecos, que ajeno a todo respeto a los derechos humanos, aprovecha y utiliza la desesperación de los pobres en su beneficio. Junto a las mafias y los poderes marroquíes, las mafias españolas también trafican con su dolor. Está España, que desde Ceuta y Melilla recibe una presión insoportable de muy difícil solución. Junto al derecho y al deber de mantener la legalidad, se enfrenta a una atención humanitaria que desborda las posibilidades y puede alcanzar límites inatendibles. Es imprescindible atacar la pobreza a nivel mundial favoreciendo el desarrollo en los países en su origen. Pero a los seres humanos concretos que sufren hoy, no les vale esa respuesta para mañana. Necesitan hoy mismo atención. Tendríamos nosotros que preguntarnos lo que significa en esa situación concreta da a Dios lo que es de Dios.
Devolver a Dios las cosas de Dios, supone reconocer que sólo Él es el Señor. Pero supone devolverle también las cosas de los hombres: la justicia y la fraternidad.
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4 Octubre 2005
Todos somos conscientes de que las relaciones entre la iglesia española y las autoridades no pasan por buen momento. Son muchas las divergencias y no es mi deseo entrar ahora a discutirlas. Pero si quiero manifestar mi desagrado por la actuación de la jerarquía eclesiástica como propietaria de la cadena COPE. Desde aquí se ha empezado a atacar al rey, llamándole el ausente, invitándole a que se manifieste en contra de la decisión del parlamento catalán, sin olvidar algunas otras lindezas.
Los periodistas y comentaristas de esta emisora parecen olvidar cual es el papel del rey. El que dice la constitución, esa es su conducta y no debe ni puede decir nada que no esté en ella. Pienso, en mi modesta opinión, que nuestro sistema político se resquebrajaría si el rey hablase o manifestase algo en contra de un proyecto que por ahora no se ha salido de la legalidad, mal que le pese a determinados sectores políticos, periodísticos o eclesiásticos. Podrá gustar, podremos estas o no de acuerdo con él, pero habrá que seguir sus pasos y si no es legal no creo que el parlamento español le de el visto bueno.
Por eso me hago las siguientes preguntas: ¿qué busca la COPE cuando ataca al rey? ¿Se da cuenta de que está pidiendo al rey, desde sus micrófonos, que se exceda en sus funciones? ¿Qué esta intentando enfrentarlo al Parlamento Catalán? ¿Es la Conferencia Episcopal consciente del uso que determinados periodistas y contertulianos hacen de sus micrófonos? ¿Es ella de la misma opinión? ¿Piensa adoptar medidas? ¿O está intentando presionar al gobierno para obtener otras cosas en otros apartados?
Realmente no me gusta la actuación de la jerarquía eclesiástica en estos momentos.
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29 Septiembre 2005

La iglesia es una gran institución que nos puede y con la que no sabemos qué hacer, es nuestra madre, pero que actúa como madrastra. Una institución de la que muchos pensamos no ha estado a lo largo de la historia a la altura del evangelio.
No podemos afirmar hoy que la iglesia sea una ni en creencias ni en vivencias. El pueblo llano, los sacerdotes, los religiosos, los teólogos, la jerarquía, cuando dicen tener fe, ¿profesan la misma fe en la vida de cada día? Los kikos, el opus, la acción católica, los cursillos de cristiandad, comunión y liberación, las cofradías, las comunidades de base, los movimientos especializados, los seglares, los cristianos por libres, que haberlos ahílos –como las brujas- ¿Creen todos en el mismo Jesús? ¿O hay entre ellos enormes diferencias?
De la lectura de los evangelios podemos decidir una iglesia plural, con un referente originario: Jesús, pero al mismo tiempo los destinatarios y el mensaje están continuamente adaptados a las nuevas circunstancias de tiempo y lugar.
Ya desde los inicios se habla de las comunidades de Marcos, de Mateo, de Pablo, etc. Cada una con sus características peculiares en creencias y modos de actuar.
A pesar de todo debemos de permanecer en la iglesia, potenciando lo bueno que tiene, que es mucho, y también disintiendo en público o en privado cuando nos de la sensación de que no actúa evangélicamente, y conviviendo con ella mientras esperamos el nacimiento de otra iglesia capaz de llevar a la comunidad a la plena realización del ser humano.
servido por laotramirada
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23 Septiembre 2005
No hace muchos años, el reino de Dios, se identificaba con la beatitud después de la muerte. Sin embargo esta creencia está muy lejos de lo que propone el evangelio. El reinado de Dios debe ejercerse en la historia y el reino de Dios debe ser una realidad dentro de ella.
En los evangelios aparecen los dos aspectos de la nueva realidad: el cambio personal (aspecto individual, el hombre nuevo) y el cambio de las relaciones humanas (aspecto social, la sociedad nueva).
No habrá nueva sociedad si no existe un hombre nuevo. La realización individual, la constitución del hombre nuevo, tiene lugar cuando el hombre ha asimilado el mensaje de Jesús y decide entregarse a los demás.
Posiblemente una mala interpretación de un pasaje del evangelio de Juan ha sido la que ha dado pie a considerar que la vida presente no tiene importancia para el cristiano ya que está subordinada a la consecución de la vida futura.
El reino de Dios representa la alternativa a la sociedad injusta, nos da esperanza en una nueva vida y formula la utopía. La oferta permanente de Dios a los hombres, que espera de ellos respuesta. Su realización es siempre posible.
Pero para eso hace falta el cambio de vida y la colaboración del hombre ya que supone un compromiso personal de entrega a los demás.
servido por laotramirada
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20 Septiembre 2005
El arte de imaginar pone en marcha los sueños y nos permite vislumbrar la posibilidad de realizarlos en la práctica. Hagamos un ejercicio de imaginación.
Imagínate que la Iglesia está verdaderamente dispuesta a asumir el hecho de que ha sido enviada a dar la Buena Nueva a los pobres y saca todas las consecuencias de su compromiso histórico de levantar a los caídos, servir a los pequeños, defender la vida…
Imagínate que la Iglesia hace el mismo camino de su Maestro y va corriendo al encuentro de la Humanidad toda, que está falta de afecto y pan, para anunciarle la Buena Noticia…
Imagínate que la Iglesia revisa su moral, pero, esta vez a partir del Evangelio, y de una vez por todas, barriese de sus catecismos todas las aberraciones que escribió y proclamó respecto al sexo, para exaltar el cuerpo como fuente de placer, de vida y de alegría, y por lo tanto, como manifestación del Dios Creador…
Imagínate que la Iglesia dejase a las parejas la libertad de encontrar el método que mejor les pareciese para la planificación familiar, y no los maldijese con la moral agustiniana…
Imagínate que…
servido por laotramirada
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