Y lo que vino fue la iglesia

La iglesia es una gran institución que nos puede y con la que no sabemos qué hacer, es nuestra madre, pero que actúa como madrastra. Una institución de la que muchos pensamos no ha estado a lo largo de la historia a la altura del evangelio.
No podemos afirmar hoy que la iglesia sea una ni en creencias ni en vivencias. El pueblo llano, los sacerdotes, los religiosos, los teólogos, la jerarquía, cuando dicen tener fe, ¿profesan la misma fe en la vida de cada día? Los kikos, el opus, la acción católica, los cursillos de cristiandad, comunión y liberación, las cofradías, las comunidades de base, los movimientos especializados, los seglares, los cristianos por libres, que haberlos ahílos –como las brujas- ¿Creen todos en el mismo Jesús? ¿O hay entre ellos enormes diferencias?
De la lectura de los evangelios podemos decidir una iglesia plural, con un referente originario: Jesús, pero al mismo tiempo los destinatarios y el mensaje están continuamente adaptados a las nuevas circunstancias de tiempo y lugar.
Ya desde los inicios se habla de las comunidades de Marcos, de Mateo, de Pablo, etc. Cada una con sus características peculiares en creencias y modos de actuar.
A pesar de todo debemos de permanecer en la iglesia, potenciando lo bueno que tiene, que es mucho, y también disintiendo en público o en privado cuando nos de la sensación de que no actúa evangélicamente, y conviviendo con ella mientras esperamos el nacimiento de otra iglesia capaz de llevar a la comunidad a la plena realización del ser humano.

Dios no está en el cielo, ni en el infierno, sino en cada uno de nosotros
Nomada dijo
Una duda en relación a su comentario:
"y conviviendo con ella mientras esperamos el nacimiento de otra iglesia capaz de llevar a la comunidad a la plena realización del ser humano"
¿A qué se refiere con "el nacimiento de otra Iglesia"? ¿Una nueva confesionalidad?
Gracias, reciba un cordial saludo.
7 Octubre 2005 | 08:24 PM